MERMELADA DE ZANAHORIA

Mermelada de zanahoria, una receta muy sana y facilísima de elaborar / Foto Cuchiflitos

Las mermeladas son un estupendo método de conservación de frutas y verduras, por lo que lo ideal es elaborarlas en la temporada del producto elegido; ese será el momento en que esté en su punto, cuando haya más en el mercado y, por tanto, su precio sea más bajo, lo que nos permitirá un ahorro considerable. Además, la elaboración de mermeladas nos garantiza que está exactamente a nuestro gusto, con los productos que más nos interesan y controlando completamente los ingredientes que añadimos.

Manzana, pera, moras, frutos rojos, ciruela, albaricoque, kiwi, naranja, son algunas de las frutas más utilizadas para las mermeladas, pero son exquisitas también las de tomate, pimiento, calabacín, calabaza o zanahoria, que es la que prepararemos en esta ocasión.

La base para todas las mermeladas es la misma: el peso de fruta (o verdura, o tubérculo) será siempre igual al de azúcar, ya que el azúcar, además de ser el endulzante más utilizado, cumple aquí su principal función como conservante.

No obstante, los gustos son diversos y solo cada uno decidirá qué cantidad de azúcar le añadirá a la fruta, en función de si es más o menos goloso. En cualquier caso, el azúcar no debería ser nunca inferior a la mitad del peso de la fruta (o verdura, o tubérculo), porque es un conservante natural y porque su presencia es esencial para que la mermelada espese.

Puede utilizarse también edulcorante, como sustitutivo parcial del azúcar, pero debemos tener en cuenta que el componente principal de la mermelada ha de ser rico en pectina (conservante y espesante natural) y, en caso contrario, añadírsela. Para ello, utilizaremos el zumo de un limón, o de varios, en función de la cantidad que queramos preparar. Así conseguiremos también mantener el color vivo de la fruta, que habitualmente se pierde con la cocción y el triturado del producto.

La mermelada de zanahoria sirve igual para desayunos o como acompañante de aperitivos salados, como queso fresco, queso de untar, e incluso con quesos y productos de sabor más fuerte.

Puede elaborarse sola o añadirle naranja, nueces, orejones de albaricoque, uvas pasas, etc., o aromatizarla con canela o con jengibre; es cuestión de probar. En ese caso habrá que añadir el ingrediente adicional a la cocción, y listo. Resulta sorprendente.

La mermelada de zanahoria sirve para desayunos y como acompañante de aperitivos salados / Foto Cuchiflitos


Ingredientes:

  • 1 kg. de zanahorias
  • 750 g. de azúcar (o al gusto)
  • Zumo de limón

Elaboración:


Lavar las zanahorias. Si son lisas y firmes no será necesario pelarlas; en caso contrario, pelar eliminando la menor cantidad de piel posible.

Trocear y cocer junto al azúcar a fuego medio hasta obtener la consistencia deseada, removiendo con frecuencia con una cuchara de madera para evitar que se pegue al fondo. Si llegase a ahumarse, el resultado sería desastroso.

Si se quiere con trocitos, a veces ni siquiera es necesario triturar. En cambio, si se prefiere una consistencia fina es mejor pasarlo por un pasapuré o batidora.

Si una vez triturado vemos que la consistencia es aún muy líquida, espesamos sometiéndolo de nuevo a unos minutos de cocción.

Una vez tengamos el espesor deseado, vertemos en tarros de cristal, muy bien limpios (un lavado en el lavavajillas los somete a una desinfección completa) y secos y cerramos, aún con el contenido bien caliente. De este modo hará el vacío y no será necesario cocerlos después al baño María, siempre que vayamos a consumir las mermeladas en un plazo no superior a cuatro o cinco meses.

Dejamos enfriar los tarros (hará un “clic” cuando se haya hecho el vacío) y los guardamos en lugar seco y alejado de la luz.

Si necesitamos conservar durante más tiempo no nos queda otra opción que someter los tarros a una cocción al baño María durante 20-30 minutos, después de haber dejado enfriar el contenido y cerrado después. A continuación dejaremos reposar los tarros sobre un paño seco hasta que enfríen completamente y estarán listos para almacenar y conservar en la despensa unos cuantos meses más.

De zanahoria o de frutos rojos, la mermelada es un producto indispensable en cualquier despensa / Foto Cuchiflitos



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